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A Peneira

    De la antigua Galicia no quedó nada cómo expresión gráfica de su cultura, tan solo los bosques sagrados cómo representación simbólica de un Dios innominado.
Las primeras pruebas de nuestra historia se remontan a la Galicia Celta como principio de una civilización que arribó a  nuestras costas en naves griegas. En la decadencia de estos fue cuando vinieron los fenicios que explotaron las minas de estaño y ámbar y construyeron faros. A estos le sucedieron los cartagineses, un pueblo guerrero y artista que, unido los a gallegos, derrotan a los romanos en Cannas y Trasimeno, hasta que fueron vencidos en Zama dando lugar a la conquista romana cuya influencia dio un enorme impulso a nuestra civilización con la edificación de sus vías, túneles, puentes y castros.
    Con la decadencia del imperio romano envuelto en la polvareda de los caballos de Atila, grandes luchas destruyeron aquel imperio de poder y civilización. Roma fue tomada por Alarico y arrasada por Genserico. Del desorden producido surgió la dispersión de los pueblos y dio lugar a la llegada a Galicia de razas germánicas . Los Suevos, "hijos del mar", dominaron Galicia entre los años 409 y 586. El rey godo, Leovigildo, "El Arriano", decidió incorporar su corona a los reyes católicos Suevos, borrando así nuestra preponderante nacionalidad.
Aquellos pueblos primitivos no nos dejaron rastro visible de su dominación. Otro pueblo, mas avanzado sin duda, sucedió la aquellos pueblos primitivos y supo legar la herencia de los Celtas, un pueblo culto que aparece definido en nuestra historia con caracteres propios, dejándonos los dólmenes cómo muestra de sus tradiciones y creencias.
Existen en Galicia pruebas del tránsito de este misterioso pueblo. La multitud de mesas de piedra que blanquean nuestro territorio así lo demuestran. El monte  "Pindo" en la comarca de Muros, nos presenta notables ejemplares.
    Los Celtas fueron llamados galos por los romanos o gálatas por los griegos, nombres que no son mas que una variación gramatical del nombre de los Celtas en su propia lengua. El nombre Galicia deriva de los Celtas por ser estos los que habitaron estas tierras antes de la conquista romana. Esta es la versión mas aceptada a pesar de que existen diferentes teorías al respeto.
    A pesar de las grandes divergencias sobre el asentamiento de pueblos griegos en Galicia, parece indudable su permanencia en determinados lugares de nuestra costa, entre ellos Muros, como prueba de eso tenemos la multitud de nombres de lugares que nos rodean y que aún perduran en el lenguaje muradano. Algunos ejemplos son las siguientes palabras griegas: Caabeiro, Pindo, Oleiros, Lira, Ézaro, Freán, Broa o boroa, Alalá, Artesa, Filloa, Toxo, Tolo o Toleirón, Moucho, Ameixa, Berberecho, Estrobo, Sacho, Carqueixa, magoar, Bruyos, Meixidos, Simiela, Leixóns, etc. Muchos mas nombres se podrían  citar, pero bastan estos ejemplos para dar fuerza a la afirmación de que Muros y sus aledaños fueron visitados por los griegos.
    También los Fenicios tuvieron presencia en nuestras costas, sobre todo en Bayona, A Coruña y entre las rías de Arousa y Muros. Sofán, Barcala, Arcos, son nombres fenicios. Se cree que el tradicional Alalá de los pueblos gallegos tiene su origen en el refrán final de los cantares fenicios.
    Escasos son en cambio los datos de la presencia de los cartagineses en nuestro suelo, este pueblo de guerreros y artistas tomó en consideración la elevada cumbre de la roca "Da Moa", en el monte Pindo y de la "Pena SENREIRA" en Fisterra sin detenerse en complejas edificaciones ya que su presencia en Galicia tuvo solo un carácter excursionista. En nuestro pueblo no quedó vestigio alguno de su paso. Fueron expulsados por los romanos, con una importante ayuda de los nativos.
    Con la victoria de Zama comenzó la conquista romana de España, allá por los siglos II y I antes de Cristo. Estos se extendieron por Galicia latinizando los nombres de varios pueblos en los que principalmente fijaron su atención estableciendo vías militares, a través de las montañas y marítimas a lo largo de nuestras costas, como medios de progreso y colonización. Una de esas vías militares iba desde A Coruña hasta Muros pasando por un pueblo que denominaron CLAUDIONERIUN, (aldea de Coluns, cerca de Zas), y desde ese punto partía también otra vía hacia Pontevedra pasando por Padrón. El plan de las Rías "per loca marítima" tenía como objeto unir los pueblos de la costa entre NOELA, (Noia) y PORTOS ARTABRORUM, (Cee o Corcubión), enlazando con pueblos como DUGIUM, (Duyo) o MORODOM, (Muros). Muchos lugares pertenecientes, o muy cercanos, a la jurisdicción de Muros fueron ocupados por familias romanas, como prueban algunos fragmentos y restos de inscripciones sepulcrales, una casi completa fue encontrada en Olveira, (Ponte Olveira) y es la siguiente.

BONIS MANIBVS POSVIT
MATERNO RVSTICI FLABIA VXORI
PIENTISSIMA ANNORVM
TRIQVINTA QVATOR POPULI
ROMANI QVAE TITVLVM
FIERI MANDAVIT. SIT. TIBI
TERRA FLAVIA LEVIS.


"Aquí sepultó Materno, hijo de Rústico, a su mujer Flavia, muy piadosa, de treinta y cuatro años, hija del pueblo Romano, la cual mandó se le hiciese este sepulcro. La tierra, Flavia, te sea leve."
    Como ya dijimos, con la caída del imperio romano se establecieron en Galicia los Suevos, pueblo del que casi no quedan señales en la comarca muradana si obviamos el único indicio, que es el nombre de la aldea llamada Suevos en el Ayuntamiento de Mazaricos. Otra señal que parece arrojarnos alguna luz es la costumbre tradicional gallega, que en Muros se conserva aún, conocida con el nombre "De los Mayos" cuyo origen fecha de un hecho curioso del reinado de los reyes Suevos que vamos a relatar:
    Fue Fraula un conde suevo que ocupó varios pueblos en las montañas de Asturias. Teodorico II, rey de los Godos, consintió que fuera elegido Rey con la condición de ser tributario.
Era, Fraula, altamente amigo de los postines, y no salía de su palacio si no era debajo de un arco de oro, plata y flores, cuyos extremos debían llevar dos condes o capitanes de su reino, y en las procesiones figuraba siempre bajo su arco seguido de ostentosa corte, razón por la cual recibió el nombre de "El Fastuoso" . En muchas comarcas gallegas , y Muros una de ellas, queda el recuerdo de esta costumbre al adoptar los niños en el mes de mayo, mes de las flores, el traje de Reyes coronados bajo arcos de flores que sostienen por los  extremos dos chavales engalanados y seguidos de varios mas que forman a manera de corte o séquito.
    La villa de Muros, a causa de su remotísima antigüedad, es uno de esos pueblos que la historia nombra de un modo confuso al estudiar la Galicia primitiva. Debido sin duda a que que los historiadores antiguos ,Strabón, Ptolomeo, Mela, Plimio, y demás ilustres sabios de la antigüedad, cuyas obras son las únicas fuentes de estudio y consulta de las que podemos disponer, tomaron los datos de relaciones y noticias y no sobre el terreno al que se hace referencia, ya que ninguno de ellos pisó nunca Galicia y sus obras están fundadas en narraciones y noticias que les dieron, buenas o malas. Existen sin embargo restos prehistóricos descubiertos en diversos lugares, especialmente las estaciones de arte rupestre de la Edad del Bronce o los restos de la calzada romana frente a la isla da Creba.

    Segun el historiador muradano, Don Ramón de Artaza y Malvárez, y en su juicio personal, derivado de sus investigaciones y opiniones sobre el Muros prehistórico, cabe suponer que, dada la situación asignada, la importancia de su Ría y su Puerto y la gran supervivencia de vocablos y costumbres de origen griego que aún hoy subsisten en Muros y sus aledaños, fuese el puerto principal de los griegos arrotrebas, el ARROTREBARUM PORTUM de los romanos, la villa de Muros, siendo O Freixo, por su disposición y cercanía, el secundario, o el SECUNDUM ARROTREBARUM PORUM citado. Otros investigadores modernos, (F. López Cuevillas) relacionan los antiguos habitantes de Muros con la tribu de los SUPERTAMARICOS que Plinio y Mela mencionan que limitaban al norte con los NERIOS de Fisterra, estando los TAMARICOS, en consecuencia, antes, es decir, en Noia y O Freixo, ya que la preposición súper indicaría "sobre ellos". Estos pueblos tomarían su nombre del río TAMARIS, (Tambre), quedando los supertamaricos mas al norte, en la margen izquierda de la ría, es decir, por encima de estos
    Podemos deducir que los ARROTREBAS a los que daba Don Ramón Artaza cómo habitantes de Muros no les correspondería esta denominación y sí la de SUPERTAMARICOS y su puerto PORTUS TAMARICUS, así como a O Freixo la de SECUMDUM PORTUS TAMARICUS, por su cercanía y menor importancia, situados ambos en la región del TAMARE, en su desembocadura, habitada por los pueblos PRETAMARICOS. Muros, pues, debió ser el gran puerto de estos, no solo por lo que afirman escritores de la antigüedad, sino por  su situación, tomando el nombre de estas tribus primitivas  el mencionado río. Según Plinio, las ARAS SEXTIANAS se localizaban en los pueblos TAMARICOS y parece que estuvieron en una península que hoy es isla en la desembocadura del río Tambre y que se llama "A Creba".
    La villa de Muros era conocida antiguamente con la denominación MOR!DUNOM, ya existente como pueblo urbano al verificarse la conquista de la península por los romanos en los siglos II y I antes de Cristo.
    Ya en la edad media, después de ser Muros habitado por diferentes razas venidas del norte de Europa, comenzó a desarrollarse cómo villa, siendo poblada cómo tal en el siglo once, aunque la existencia del pueblo de Muros como lugar habitado es muy anterior a las concesiones de Sancho IV, "El Bravo", (1286), que ya daba a Muros como existente al decir: "hauiendo grant fabor a leuar la puebla de muro adelante e de les facer mucha merced”, así que lo que Don Sancho llevó a cabo fue una serie de concesiones tales como el foro de Benavente, con el que se poblaron la mayor parte de los lugares de Galicia, extendiendo así su jurisdicción, circunscribiendo su entorno y señalándole múltiples prerrogativas tendentes a un mayor desarrollo, dándole con ello una destacada importancia, al ordenar el asentamiento fijo en ella de autoridades y empleados, y al procurar el desarrollo de sus industrias pesqueras, de su consorcio y de su navegación. Y sí la antigua Iglesia parroquial de San pedro de Muros es del siglo X, (900-1000), como así se cree, ya constaba con una existencia anterior cómo poblado, teniendo esta edificación un valor documental. El nombramiento como Villa se llevó a cabo entre los años 1188-1230 por el Rey Alfonso IX de León, pues así lo manifiesta el documento en el que consta la donación de la villa de Muros a la iglesia del Apóstol hecha por el Rey Fernando IX el 8 de agosto de 1299 al decir:, "et damosgela con toda su alfoz et con aquellos términos que dio el Rey Don Alfonso cuando la pobló", sin embargo creemos mas acertado suponer que la repobló, debido sin duda a los desastres sufridos por los constantes ataques de la piratería almorávide, (siglo XI, 1043-1148) , que fue la raza dominadora de la España árabe, que tenían asentamientos en la isla de la Creba y en Monte Louro, para, desde allí, atacar las poblaciones cristianas que se encontraban a lo largo de la costa gallega y portuguesa, y de los ataques turcos y normandos, que la redujeron a extremos de penuria. La existencia de Muros como poblado es muy anterior los siglos XII y XIII en que aparece citado en las concesiones de Alfonso IX y Fernando IV.
    Es de suponer que el Muros primitivo ocupara el mismo lugar que el actual, pero mas replegado, circunscrito al terreno que hoy ocupa la Casa del Ayuntamiento , y lo que, rodeado de playa, por el muelle del sur y volviendo  por O Castelo sube por el río llamado de la torre hasta volver al Ayuntamiento tirando por la parte de arriba de la Colegiata y el callejón que va a la antigua alameda. Su situación en este lugar debió obedecer, sin duda, a motivos de defensa de la población ante los ataques de la piratería turca y árabe, que, al parecer, ante la bahía no veían el pueblo por encontrarse escondido en el repliegue que hace el terreno en este punto, dando lugar así a su defensa y huida en caso necesario, además se tenía vigilada la entrada de la bahía desde Rebordiño y el alto de la Atalaia, donde había ubicadas torres de vigilancia.
    Mellado, en el diccionario universal de la historia y geografía de 1848, describe a Muros como una villa que se encuentra en uno terreno desigual y que es de antigua fundación. Tiene, por aquel entonces, 790 vecinos y 3.912 habitantes. Su partido judicial es de entrada y comprende 35 parroquias con 4.712 vecinos y 23.659 habitantes. Su hermosa ría es de una gran riqueza pesquera y de condiciones semejantes a la Ría de Vigo, a la que le sigue en importancia; y de gran calado, (19 a 23 brazas en el centro), y extensión, (23 kilómetros hasta el Tambre), apta para toda clase de operaciones. Y hermosísima, amplia, profunda y pintoresca; la menos accidentada de las cuatro rías bajas. Ofrece soberbias perspectivas, ondulaciones armoniosas, campos y colinas de brillante verdor, playas y ensenadas suaves. La península muradana está circundada por el Atlántico. Habla también este autor de la situación geográfica, de sus barrios y de muchas mas cosas referentes a Muros que podéis encontrar en la obra de Don Ramón de Artaza, (historia de Muros y su Distrito).
    Consta que la antigua , "Puebla de el Muro", en sus primitivos tiempos, estaba edificada hacia la parte sur, lo que es hoy el ayuntamiento, La colegiata y las fábricas de Pérez y Portals, en la ladera del monte que sube al Molino del Viento, Atalaya y Espíritu Santo, y que tenía cómo divisoria lo que abarca desde el río llamado De la Torre hasta las cercanías del actual barrio de San Xosé, rodeado en el frente por la costa y el mar, y por los otros lados por los indicados montes. Y nada se habla ni consta de que hubiese estado cercada de muros ni defendida en manera alguna, pero sí que fue atacada en múltiples ocasiones por la piratería. Posteriormente fue rodeada de una muralla, pero ya en época mas reciente, que debió corresponder a cuando la Villa fue donada al Señorío del Apóstol Santiago, de cuyos tiempos data también la fortaleza conocida con el nombre de TORRE DE LA VILLA DE MUROS, de dominio arzobispal compostelano.
    Esta defensa amurallada limitaba el contorno poblado, reducido a un pequeño circuito que, partiendo del actual Ayuntamiento, sitio donde se encontraba la Porta da Vila, formada por dos elevadas torres, seguía hacia la derecha hasta la torre del reloj público, subiendo por un camino entre huertas hasta la alameda y la Colegiata, y continuando por la parte alta de dicha iglesia llegaba hasta el riachuelo llamado De la Torre, paralelo al cual bajaba hasta la playa junto a la fábrica de Portals. En esa época, la villa estaba dividida en dos barrios, A Cerca y A Xesta, divididos por la muralla con 18 torres almenadas.
    El escudo del ayuntamiento conserva los emblemas de Castilla y León como recuerdo de su dependencia de los soberanos de aquellos reinos; las dos vieiras, que acompañan a una carabela, se refieren a su dependencia compostelana.

    La carabela hace alusión a la participación de los buques locales en la conquista de Málaga en 1487. El Concejo que gobernaba la villa se reunía en el atrio de la iglesia de San Pedro y allí deliberaban también los integrantes del gremio llamado Mar de Muros. En el año 1452, el rey de Castilla, Juan II, lo cita cómo uno de los más grandes puertos de Galicia, habilitándolo para exportar e importar. En él cabían más de 50 barcos, segun el relato del cardenal Hoyo, que lo visitó en el siglo XVII.
    Poco antes, en el 1544, la boca de la ría fue escenario de la batalla de Muros, en la que la escuadra francesa fue derrotada por la española, mandada por el almirante Álvaro de Bazán.

    En la guerra de la Independencia padeció un terrible ataque de las tropas napoleónicas que destrozaron la villa en poco más de doce horas. Aquí nacieron los tres famosos obispos del mismo nombre: Diego de Muros. El más conocido fue Diego de Muros II, secretario del cardenal Mendoza. Él fue quien les dio a los Reyes Católicos la idea de hacer el Hospital Real de Santiago, actual Hostal, y quien fundó, en 1501, el Estudio de Humanidades que daría origen a la Universidad compostelana.
    A principios del Siglo XIX, empresarios catalanes se instalan en Muros para inaugurar las fábricas de salazón que dieron prosperidad a la villa. En enero de 1905 se hunde el Cardenal Cisneros, buque de la Armada Española que acababa de salir de puerto. Más de 500 personas se salvaron gracias al pueblo muradano que los acogió en sus casas. Motivo por el cual, el pueblo de Muros fue declarado Muy Humanitario por el Rey Alfonso XIII. Muros fue declarado Conjunto Histórico - Artístico en 1970.
    Un paseo por sus calles y soportales llenos de historia, de monumentos, fuentes y cruceros, nos transportan por un momento a la Edad Media.



    La mayor parte de la información que aquí aparece está sacada de la obra de Don Ramón de Artaza y Malvárez, "Historia de Muros y su Distrito", con algunos cambios en la redacción hechos por mí, razón por la cual pido excusas por los posibles errores ortográficos o gramaticales que podáis encontrar. Para disponer de una información muchísimo mas detallada y con datos concretos respecto a nuestra historia os remito a la lectura de la citada obra, compuesta de tres tomos de mas de trescientas páginas cada uno.


 

José Manuel Bermúdez Siaba

 

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